Detrás de las puertas cerradas del FMI

publicado en: Jim Rickards | 0

Un libro revela el detrás de escena del FMI y nos ayuda a entender por qué será este organismo el que genere la próxima megainflación que está por venir.

Washington D.C. está llena de agencias secretas con nombres de tres letras como la CIA, el FBI, la NSA y otras menos conocidas como la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) y el Directorio de la Inteligencia Nacional (DNI).

Una de las agencias más poderosas y sigilosas es una institución que ni siquiera es parte del gobierno estadounidense. Es una parte autónoma de un esquema emergente de gobernanza global que sólo rinde cuentas a una pequeña elite de banqueros centrales, ministros de finanzas y jefes de estado.

La institución es el Fondo Monetario Internacional. El FMI.

Todo sobre el FMI está diseñado para engañarte, empezando con su nombre. El FMI no es realmente un fondo como puede serlo un fondo común de inversión o un fondo de retiro. Funciona como el banco central del mundo, tomando depósitos llamados “préstamos” de países de alrededor del mundo y prestándoles a sus miembros.

Emite dinero como la mayoría de los bancos centrales pero este es dinero global y tiene el nombre opaco de Derechos Especiales de Giro o DEG. Las elites financieras eligen nombres extraños para las cosas que hacen así la gente no entiende lo que son. El Fondo Monetario Internacional puede imprimir estos DEG.

Lo han hecho en el pasado, no es nada nuevo. Los DEG fueron creados en 1969 y cientos de miles de millones de ellos han sido emitidos con los años. Pero el FMI solo los emite cuando hay pánico financiero. No los emiten todos los días o cuando los tiempos son buenos.

No podrás usarlos, tocarlos o sentirlos. No podrás gastarlos. No los tendrás. Los DEG no van a ser dinero para llevar encima. Todavía tendrás dólares. Pero los dólares serán una moneda local y no una reserva global.

Entonces, por ejemplo, cuando vaya a Turquía, cambiaré algunos dólares por liras turcas. Usaré la lira para pagar por taxis en Turquía. Cuando me vaya, volveré a comprar dólares. Así serán usados los dólares. Usarás el dólar cuando vengas a Estados Unidos pero serán como los pesos mexicanos: algo que usas cuando vas allí.

El dólar no será la moneda de reserva global. El DEG será usado para el acuerdo de pagos de balances entre países, el precio del petróleo y tal vez para los estados financieros de las cien corporaciones más grandes del mundo. El impacto en los inversores será inflacionario.

La diferencia, sin embargo, es que ahora, si tenemos inflación todos culpan a la Fed. En el futuro, tendrás inflación gracias a los DEG. Esto significa que cuando la gente trate de culpar a la Fed, la Fed dirá que no son ellos sino esos tipos de la otra calle en Northwest Washington.

El FMI tiene una estructura de gobierno complicada en donde el cuerpo más alto en la toma de decisiones, la Junta de Gobernadores, que tiene poco poder. El verdadero poder reside en el llamado Comité Financiero y Monetario Internacional, el IMFC, por sus siglas en inglés. Todo lo del FMI está diseñado para que a los extraños les sea difícil saber qué está pasando. Los que están adentro están contentos con esa situación.

Dada esta cultura e historia, fue sorprendente ver unos años atrás la publicación de un libro de Liaquat Ahamed, Dinero y Amor Duro – De paseo con el FMI (cuyo título original en inglés es Money and Tough Love: Inside the IMF). El libro es el más detallado detrás de escenas de lo que pasa en el FMI.

El autor también habla de una reunión anual del FMI en Tokio y viaja con “misioneros” del FMI a monitorear grandes y pequeños gobiernos del mundo. Estas misiones son clave para forzar a los gobiernos a adaptarse a las “reglas del juego” establecidas por las elites monetarias globales.

Ahamed tuvo dificultades para obtener la cooperación del FMI y el acceso a sus reuniones y misiones para su libro. Al principio del libro, escribe, él rápidamente descubre que ganar acceso al mundo detrás de bambalinas no será fácil. El Fondo es el repositorio de muchos secretos que guarda con cuidado. Hace su trabajo detrás de escenas, fuera del ojo del público y tiene antecedentes de ser precavido con la prensa… El Fondo se beneficia de una mística que podría ser perdida al conocerse públicamente.

Al final, Ahamed recibió acceso gracias a la directora del FMI Christine Lagarde. El libro es un revelador recuento que es, en parte historia, en parte economía y en parte una novela del estilo James Bond mientras Ahamed viaja de Washington a Tokio; Dublin; y Maputo, Mozambique.

El libro es muy accesible. Ahamed evita la jerga arcana que generalmente aparece en los reportes sobre el FMI como en las publicaciones oficiales y reportes del propio organismo. Cualquiera con un poco de interés en el funcionamiento del sistema monetario internacional encontrará en este libro una excelente guía sobre cómo se maneja el FMI y cómo tiene el poder de destruir o transformar gobiernos soberanos al decidir darles o no préstamos, cuando aquellos están en problemas financieros.

Uno de los principales hallazgos del libro es la demostración de que el FMI es tan poderoso como la milicia y la CIA, cuando se trata de forzar el cambio de régimen en gobiernos que no siguen las órdenes de Estados Unidos. Por supuesto, el FMI hace esto sin un disparo. Usan el dinero como arma tan efectivamente como la milicia usa las fuerzas especiales.

En las últimas décadas, los mercados emergentes y el sur de Europa han necesitado rescates del FMI. En el futuro, Estados Unidos podría ser el que necesite ser rescatado y podríamos tener que aceptar las condiciones impuestas por China usando al FMI como su agente monetario si es que este país llega a tener la mayoría de los votos.

El libro también es oportuno. Mientras el FMI siempre ha sido sospechoso, su importancia en las finanzas globales ha crecido y menguado en las últimas décadas. Ahora el FMI está por entrar en su etapa más poderosa. Los bancos centrales rescataron al mundo en 2008. El próximo pánico financiero será más grande que la habilidad de los bancos centrales para apagar el fuego. En ese punto, la única fuente de liquidez global será el propio FMI.

La emisión de 5 billones de DEG, igual a U$S 7,5 billones, para empapelar al mundo durante el próximo pánico financiero, será altamente inflacionaria. La diferencia entre esta próxima inflación y aquéllas del pasado es que unos pocos inversores sabrán de dónde proviene. Políticamente, no será fácil responsabilizar al Tesoro de los Estados Unidos o la Fed, porque ellos simplemente señalarán al FMI.

La única verdadera ventaja de los DEG es que pocas personas los entienden y no rinden cuentas frente a nadie.

Este libro te familiarizará con esta fuente secreta de inflación. El libro de Ahamed es una buena oportunidad para conocer a los bomberos del mundo financiero antes del próximo gran incendio.

Atentamente,

Jim Rickards

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