La verdadera razón por la que los políticos prefieren imprimir billetes a pensar en el oro

publicado en: Jim Rickards en los medios | 0

Desde que James Rickards pisó Londres, no paró de participar en cada entrevista que lo invitaron. Y no fueron pocas. Es que su último libro despertó un interés inusitado y todas las cadenas quieren tenerlo en sus estudios.

El sábado fue el turno de la cadena RT, en el programa Keiser Report. La ciudad de Londres se veía de fondo a través de un gran ventanal y Rickards, sentado en un cómodo sillón, hacía fluir sus conceptos de una manera muy natural. Él define a su nuevo libro The New Case For Gold como un manifiesto para luchar contra todos los insectos del papel (los que siguen insistiendo en la supremacía del papel moneda por sobre el oro).

Jim Rickards expresó que “los economistas académicos y los banqueros entienden mis argumentos, pero prefieren mantener el monopolio de la impresión de billetes. Si controlás el dinero controlás la política, el comportamiento de la población y otro montón de cosas, ¿por qué iban a querer dejarlo?”.

Cuando Max Keiser le recordó a Jim Rickards que Warren Buffet no invierte en oro porque dice que no tiene rendimiento, el analista estadounidense respondió que “el gran capital de Warren Buffet proviene en su mayoría de intrincadas estrategias con impuestos diferidos. No se supone que el oro tenga rendimiento porque funciona como una divisa más. Sacá un dólar, una libra o cualquier billete que tengas del bolsillo y miralo, no tiene rendimiento. Puede generar rendimientos si se lo pone en un banco, pero eso a causa del riesgo que conlleva, las monedas en sí no tienen riesgos, excepto claro la desconfianza que puedan generar”.

Esto llevó a que el anfitrión pregunte por el verdadero valor del oro, ya que muchos hablan de que carece de un valor intrínseco. Para Jim Rickards, “esto se remonta a los tiempos de David Ricardo, cuando se preguntaban por el valor de la mano de obra y cómo determinar el valor de algo producido(…). Marx lo llevó más lejos aún y habló sobre la plusvalía del trabajador, por la que el capital explota al obrero y no le paga lo que le correspondería(…). Sin embargo, toda esa teoría no responde la pregunta porque la manera en la que valoramos las cosas viene de nuestra subjetividad. El valor intrínseco del oro debería ser el costo de extraerlo de las minas(…). Al perder la confianza en la moneda, debemos depositar esa confianza en otro instrumento, por eso es que el oro no está lejos de las demás divisas”.

Keiser aprovechó para leer un pasaje del libro The New Case For Gold que dice que “la confianza en todo el sistema financiero mundial descansa en el dólar. La confianza en el dólar se basa en la solvencia de la Reserva Federal. Y esa solvencia se apoya en un poco de oro”.

Rickards explicó que su formación económica se dio con la comercialización de bonos. Contó que se fijó en la cartera de la Fed y se dió cuenta de que cada tanto eran insolventes, no siempre, pero sí a veces. Pensó que era algo sorprendente, pero cuando se lo pregubntó a un miembro de la mesa de gobernadores, le contestaron que tal vez tenga razón, pero que no importaba en lo más mínimo. Pensó que se había perdido de algo y volvió a fijarse, y fue ahí cuando descubrió que todo el sistema descansaba en unas 8 mil toneladas que le pertenecen a la Reserva Federal y que posee el Tesoro Nacional de Estados Unidos.

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