El misterio de la “Trinidad Imposible”

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Y la información necesaria de por qué el reinado del dólar tiene los días contados

He regresado recientemente de un fascinante viaje por la costa del Pacífico en Nicaragua, cerca de Playa Popoyo, uno de los principales destinos turísticos de los amantes del surf.

Como sabrá, estuve allí reunido para un evento internacional con las distintas filiales globales en las que se publica Inteligencia Estratégica, incluida la de Argentina.

La residencia donde estuve se llama Rancho Santana. No es un sitio fácil de llegar desde  Managua, la capital de Nicaragua. De hecho, la mejor forma de llegar es mediante helicóptero, pero no estaba disponible. Entonces, fueron casi tres horas vía terrestre.

Nicaragua es uno de los países más pobres de Latinoamérica. Durante mi trayecto vi muchas personas pedir dinero y recoger leña del suelo para luego venderla. Eso me hace recordar que hay mucho camino por desarrollar para que el capitalismo sea más justo en términos de distribución de la riqueza.

Cuando llegué a Rancho Santana la situación era completamente distinta. Un lugar paradisíaco con vistas al Océano Pacífico, suites de lujo y disponibilidad de WiFi las 24 horas. El contraste entre las “dos” Nicaraguas no podía ser más elocuente…

Yo trabajo para Agora Financial, con sede en Baltimore, USA, pero la reunión en Nicaragua incluía a las filiales de todo el mundo. Así, nos encontramos con editores de Argentina, Australia, Brasil, China, Francia, Reino Unido y Estados Unidos.

La idea de que Inteligencia Estratégica sea un servicio global va más allá de que se publique esta editorial en cada país. El contenido es adaptado a situaciones propias de cada país, por lo que no se replica exactamente igual en cada filial.

De esta manera, los esfuerzos de este servicio internacional van mucho más allá de una simple traducción.

Y el flujo de información no es de una única dirección. Nosotros escuchamos, preguntamos a los editores y adaptamos contenido en base a sus necesidades. ¡Estamos muy orgullosos de tener esta franquicia internacional y ser los representantes!

Nuestra reunión tenía una agenda predefinida, pero a medida que avanzaron las conversaciones y diálogos, el sesgo se fue moviendo hacia la economía internacional y los mercados de capitales.

Este es el foco principal de Inteligencia Estratégica.

Cuando en la reunión nos tocó describir la situación de las economías de las diferentes filiales, nos encontramos con situaciones diversas.

Brasil está experimentando una severa recesión, con inflación y tasas de interés creciendo rápidamente. Esta situación es conocida como “Estanflación” (Estancamiento con alta Inflación), situación que se vivió en Estados Unidos a principios de la década del ’80.

China, por su parte, está sufriendo deflación y su actividad económica está cayendo, aunque no se encuentra técnicamente en una recesión. Sin embargo, hay algo que preocupa mucho: la salida de capitales. China perdió US$ 600 mil millones de reservas en 2015 a causa de este fenómeno. A esta velocidad, todas las reservas de dólares y oro que ostenta el país se consumirían para el 2018.

En Argentina, como sabemos, la economía ha tenido una de las peores performance de los últimos años, aunque podría haber un punto de inflexión. El nuevo presidente electo, Mauricio Macri, ha enviado señales de querer combatir la corrupción de la administración antecesora. Además, es un funcionario que apunta a insertar nuevamente al país al sistema económico global.

Australia está sufriendo la gran caída de los precios de los commodities y la desaceleración de la economía china. Pero está teniendo una compensación por la caída de la tasa de interés interna y una moneda más débil. Australia persigue la “clásica” guerra de divisas, abaratando el dólar australiano para hacer más competitivas las exportaciones.

Estados Unidos, como vimos, inició la suba de sus tasas de interés. Nadie entiende el porqué de esa política monetaria divergente, algo que le costará mucho en términos de deflación al país.

Como observamos, las condiciones económicas alrededor del mundo son claramente diferentes.

Pero sin embargo, hay una idea que hace converger las distintas realidades de cada uno de los países. ¿Cuál es la herramienta que hace la unión de todos estos escenarios divergentes? La denominada Teoría de la Trinidad Imposible.

La herramienta correcta para el trabajo

Cuando un constructor llega a un lugar para construir una casa, lleva consigo la herramienta más usada de la historia: el martillo. Sin embargo, sabemos que con solo esa herramienta no llegará muy lejos, sino que necesitará de más equipaje.

Mi padre siempre me decía, “usa la herramienta adecuada para cada trabajo”. Así como el constructor lleva un kit de herramientas y sabe cuál utilizar en cada situación a la perfección.

Como lector de Inteligencia Estratégica usted sabe el kit de instrumentos analíticos que utilizamos para detectar las mejores oportunidades para su cartera de inversión.

Generalmente usamos la probabilidad inversa, conocida en Economía, como el teorema de Bayes, para adelantarnos a los cambios de política económica de las principales entidades.

También usamos el comportamiento psicológico para explicar por qué los mercados no son eficientes como muchas teorías muestran.

Adicionalmente, nos basamos en la teoría de la complejidad para captar señales y alertas sobre posibles “cisnes negros” que puedan operar contra nuestras recomendaciones.

Este kit de herramientas es todo lo que utilizamos. Y lo que le da más valor es que casi nadie en Wall Street utiliza los mismos, lo que nos permite diferenciarnos.

Pero, como todo buen constructor, también necesitamos herramientas adicionales. Y le voy a comentar, hoy, por qué la Trinidad Imposible es un complemento clave.

 

¿Qué es la Trinidad Imposible?

Se trata de una regla con profundas implicancias.

Fue descubierta por primera vez por el Premio Nobel Robert Mundell en los comienzos de la década de los ’60.

La regla es que ningún país puede tener una política monetaria independiente, tipo de cambio fijo y una cuenta capital abierta (o libre movilidad de capitales) al mismo tiempo.

Es así de simple.

No se puede tener las tres al mismo tiempo. Solo dos, una o ninguna. Pero no las tres…Si tratas de hacerlo, vas a fallar.

Esas fallas son las que hacen tener las mejores oportunidades de inversión de toda la historia. El haber entendido la Trinidad Imposible le hizo a George Soros ganar una fortuna jugando en contra del banco de Inglaterra en 1992. El magnate llegó a hacer US$ 1.000 millones en un solo día.

Acá es cómo funciona…

La primera parte de la Trinidad Imposible es tener una política monetaria independiente.

Esto implica que el banco central puede fijar las tasas de interés libremente sin importar los niveles de tasas del resto de los bancos centrales del mundo. Lo hace a través del uso de la política monetaria para proteger de la inflación al país en cuestión.

La segunda parte de la Trinidad Imposible es la de tener una cuenta de capital abierta o libre flujo de capitales.

Esto refiere a la posibilidad de los inversores de ingresar y sacar libre y fácilmente dinero de un país determinado. Por ejemplo si tienes dólares y quieres invertir en China, ingresas esos dólares al gigante asiático, los transformas a yuanes e inviertes. Cuando quieres sacarlos, vendes los activos financieros, con los yuanes compras dólares y los sacas del país.

Muchas veces, cuando una cantidad importante de inversores quieren sacar el dinero simultáneamente se produce un angostamiento de la salida. El Banco Central (BC) de ese país no permite que los inversores vendan la moneda doméstica de manera masiva para evitar una aceleración de la devaluación. En ese momento, el BC impone controles a la cuenta capital.

La tercera parte de la Trinidad Imposible es tener un tipo de cambio fijo.

Esto implica simplemente que el valor de la moneda doméstica está pegada al valor de una moneda extranjera, como el caso de la Convertibilidad en Argentina hasta el 2001.

Cuando todos los argentinos quisieron cambiar sus pesos a dólares antes del estallido de este sistema monetario, esto no fue posible y Argentina debió devaluar.

Lo mismo ocurrió recientemente con China, cuando hubo una corrida contra el yuan. Tenía una paridad fija con el dólar de 6,2 yuanes por una unidad de moneda estadounidense. Esto tuvo que abandonarse y llevar el valor del yuan a 6,5 por dólar ante la presión de los inversores por desprenderse.

 

La única excepción a la regla

Estados Unidos es la excepción a la Trinidad Imposible.

Primero porque fija la tasa de interés de forma independiente al resto de los bancos centrales. Después porque siempre tiene su cuenta de capital abierta. Y finalmente porque no necesita reservas internacionales externas, al ser el dólar reserva de valor.

Es la única excepción.

No hay otra.

Entonces, la pregunta que tenemos que hacer es, ¿cómo podemos beneficiarnos de la Trinidad Imposible?

China es un caso reciente de cómo sacar provecho.

China tenía un tipo de cambio fijo con el dólar estadounidense, una política monetaria independiente y libre movilidad de capital. Tenía la Trinidad Imposible en la práctica, algo que sabíamos no iba a ser sustentable.

De repente la situación financiera se puso muy mal de la mano de la desaceleración económica.

Todos los inversores comenzaron a huir de China, a tal punto que el país perdió, sólo en agosto, US$ 94 mil millones de reservas internacionales.

Para cortar la sangría, el Gobierno debía hacer algo. Tenía tres opciones:

  • Imponer controles de capital
  • Devaluar la moneda
  • Subir la tasa de interés

La primera opción era inaceptable porque China buscaba que el FMI ingrese a su moneda a la canasta de divisas convertibles a Derechos Especiales de Giro (DEGs), algo que ocurrió finalmente en diciembre último.

Subir la tasa de interés no era posible ya que la economía se estaba desacelerando.

Manejando la Trinidad Imposible, el único camino viable para China era devaluar.

Y esto finalmente hizo…

En la semana del 4 al 11 de diciembre la devaluación se aceleró hasta un 3%, un movimiento muy grande para un gigante económico como China.

El mercado accionario chino tuvo una gran caída y usted por ser lector de Inteligencia Estratégica  pudo saberlo con anticipación.

Finalmente, en el caso de Argentina con el presidente Mauricio Macri, el mandatario eligió abrir su cuenta capital, lo que llevó a una flotación de su moneda contra el dólar la cual pasó de $ 9,80 a $ 13,30. Ahora cotiza en torno a $ 15,65.

Una vez más, comprobamos que tener una política monetaria libre, una cuenta de capital abierta y tipo de cambio fijo, al mismo tiempo, es imposible.

De eso se trata la Trinidad Imposible

 

Saludos,

Jim Rickards

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