Mi pronóstico para 2016

publicado en: Jim Rickards | 0

Hace un año, Wall Street decía que la Fed podría elevar las tasas de interés en marzo de 2015. Pero después de marzo, lo pasaron para junio. Terminó junio y trasladaron su estimación para septiembre. Y ahora que septiembre pasó, dicen que será en diciembre. Aquí le diré lo que pienso.

Lo último que se pierde es la esperanza.

Pero, la esperanza no tiene nada que ver con el análisis. Sentirse esperanzado a ultranza no hace que un pronóstico se vuelva realidad.

Yo fui uno de los pocos analistas que estuvo en lo correcto desde un principio. Y para probarlo, sólo tiene que escuchar mi entrevista con CNBC del jueves 20 de noviembre de 2014, cuando dije que la Fed no iba a subir las tasas en todo 2015.

¿Por qué pude verlo con tanta claridad, cuando todos los analistas de Wall Street auguraban lo contrario?

La clave está en entender las fallas en los modelos de proyecciones de la Reserva Federal… y, en su lugar, usar los correctos.

La Fed utiliza modelos obsoletos de equilibrio parcial, reversión a la media y regresiones, de más de treinta ciclos de recuperación económica desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. El problema es que la economía no es un sistema en equilibrio; en realidad es un sistema complejo.

Además, en la actualidad no nos encontramos en una recuperación cíclica, estamos en lo que se conoce como un “growth depression” o una depresión económica del crecimiento. La primera desde la década de 1930.

Una vez que se internalizan esas fallas en los modelos de análisis de la Fed, es sencillo tomar las previsiones que hacen y asumir lo contrario. Si la Fed ve inflación, estaremos más inclinados a experimentar una deflación. Si la Fed pronostica una situación precaria en el mercado laboral, estaremos más propensos a ver lo opuesto. Si la Fed prevé un crecimiento del 2,5%, es más certero asumir que estará cerca de 1,9%. Y así sucesivamente…

El momento en que sí puede creerle a la Fed es cuando dicen que son “dependientes de los datos”. Sí, la Fed puede tener modelos obsoletos y malas previsiones, pero no son estúpidos. Ellos observan los datos de la misma forma que el resto de nosotros.

Aún así, el problema con los malos pronósticos y la dependencia a los datos es que siempre lo sorprenden. Usted nunca va a verlo venir. Ése es el mayor problema de la Fed hoy en día. La Reserva Federal sigue hablando decididamente sobre un alza de tasas (basados en malas previsiones), pero luego toman distancia de la medida (basados en la debilidad de los datos). Por eso, no es de extrañar que los inversores estén confundidos y los mercados muestren tanta volatilidad. Lo peor de todo es que la credibilidad de la Fed está por el piso.

¿Que sigue? Usando mi método de probabilidad inversa, establecí un nuevo pronóstico para 2016…

La economía se mantendrá débil. Probablemente nos dirigimos hacia una recesión global el próximo año y la economía de Estados Unidos ciertamente no estará exenta de los efectos de esa situación. La Fed seguirá anunciando con palabras duras el ajuste de las tasas de interés sobre la base de sus modelos defectuosos. Estas declaraciones harán que la fortaleza del dólar se mantenga, lo que conllevará a que los problemas de la Fed empeoren. Un dólar más fuerte transforma a Estados Unidos en una esponja, que absorberá toda la deflación en el mundo.

Esta contraproducente combinación entre los datos débiles y las duras declaraciones de la Fed a favor de la suba de tasas continuará por algunos meses más. Con el tiempo, podrá ver la luz al final del túnel. A principios de 2016, espero que la Fed desista del ajuste y comience a hablar de flexibilización monetaria. Esto probablemente se dará a través del restablecimiento de las proyecciones de mayor estímulo monetario en las declaraciones de las políticas económicas del FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto).

Las proyecciones de mayor estímulo monetario se cancelaron en marzo de 2015, cuando la Fed eliminó la palabra “paciente” de sus declaraciones. Pero la palabra en sí no importa. Las personas con información privilegiada llamarán a The Wall Street Journal, le explicarán al diario lo que quieren decir y el Journal le dirá al mundo lo que tiene que pensar sobre eso.

Después de esa fecha entraremos en temporada de elecciones y probablemente el banco central se quedará quieto hasta diciembre de 2016, para evitar quedar atrapado en medio del fuego cruzado. Si los movimientos de flexibilización monetaria de la Fed de mediados de 2016 producen un crecimiento más fuerte y algo de inflación, tal vez veremos un aumento de tasas a finales de 2016, después de las elecciones. Aún así, si la recesión global es peor de la esperada, incluso podría ser demasiado pronto subir las tasas a finales de 2016.

El momento en el que había que ajustarlas era en 2010 o 2011, cuando la debilidad del dólar era un viento de cola para la economía estadounidense. La Fed cometió un error al no subir las tasas en ese entonces. Si lo hubieran hecho, estarían en condiciones de recortarlas ahora que la economía necesita un empujón. Dos movimientos errados no conllevan a un resultado positivo. El error de 2010 no es razón suficiente para elevar las tasas ahora.

El próximo movimiento de la Fed será una flexibilización monetaria.

Un saludo,

Jim Rickards

Editor de Inteligencia Estratégica y Guerra de Divisas

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